La autobservación es uno de los caminos más puros hacia el autodescubrimiento.

La autobservación es una gran habilidad que vale la pena trabajar en ella para aprender de nosotros mismos. Desarrollarla me ayudó a darme cuenta de ataduras y emociones que me estaban impidiendo crecer como persona.

¿Te has preguntado en algún momento cómo serías si supieras cosas de ti que aún no conoces?

Si es así, créeme: descubrir eso da miedo…

Pero eso es lo que lo hace interesante a la vez. Hay mucho que no conocemos acerca de lo que de verdad somos.

Tal vez porque estamos enfrascados en otras ideas, objetivos o asuntos que a veces ni siquiera tienen que ver con nosotros mismos.

Puede ser también que nos aterre la idea de querer salir de nuestra zona de confort. Porque sí, no hay que negar que estando allí nos hallamos muy cómodos, a gusto, conocemos cómo funciona nuestro entorno y sentimos que tenemos todo bajo control.

Aun así, eso mismo es lo que nos limita a explorar zonas de nosotros que están por descubrirse. Y no, con esto no juzgo al que no quiera salirse de ese estado psicológico donde hay seguridad, ni más faltaba. Sin embargo, al hacerlo, rompemos con todo este paradigma y podemos ver desde otras perspectivas sin juzgarnos.

No sé si te ha pasado que a veces reaccionas de una manera que no querías o quizás no esperabas, luego reflexionas acerca de ello y notas que estuvo mal o no era la respuesta adecuada para esa situación.

En esos casos puede entrar la autobservación en juego, porque al decidir analizar la emoción que experimentamos en el momento, conseguimos ventaja sobre lo que sentimos y hacemos.

Solo el hecho de distinguir una respuesta ante una acción nos permite impedir cualquier imprevisto o error.

No necesitamos cambiar todo de inmediato, basta con reconocer lo que está ocurriendo para evitar consecuencias negativas. Eso ya nos da poder de control.

Por lo tanto, te presento aquí los aspectos que más destacan de lo que la autobservación me ha enseñado.

1. Ser más consciente:

Cuando uno decide echar un vistazo hacia dentro, nota un cambio casi que de inmediato. Puede que no estemos habituados a detenernos por un momento y observar lo que pensamos, pero ojear hacia nosotros mismos nos obliga a comprender por qué estamos sintiendo lo que estamos sintiendo en una situación dada.

Al hacerlo, estaremos forzados a analizar cada emoción y pensamiento que experimentemos en ese momento. Esto, sin duda, te ayudará a tener más conciencia sobre ti mismo, tu entorno y tus relaciones.

2. Claridad mental:

Al empezar esta práctica, casi que a diario, no sabía que podría tener más precisión sobre mis asuntos, elecciones y adversidades que confrontaba. Fui capaz de esclarecer dudas y patrones de comportamiento, los cuales estaban generando un gran impacto negativo en mi salud, sobre todo la mental.

3. Control sobre las decisiones:

Solía tomar decisiones sin pensarlas a cabalidad, sin medir consecuencias, o simplemente reflexionaba sobre ellas luego de haberlas tomado y de haber cometido ya el error.

Quizás a todos nos ha pasado en algún momento, pero al someterme a la autobservación pude notar que era cuestión de analizar lo que sea que estaba a punto de llevar a cabo para mitigar cualquier descuido.

4. Te hace menos reactivo:

Cuando estamos en piloto automático, a veces decimos y hacemos cosas sin antes evaluarlas. Al estar consciente de mis emociones, me permito pensar y luego actuar. No creí que algo tan sencillo como esto tuviera tanta relevancia en mi rutina.

He podido deshacerme de la ansiedad, ideas agobiantes, situaciones molestas e incómodas, y así, tener relaciones más sanas a lo largo del tiempo.

Y sí…

Todas estas son algunas de las ventajas que me han ayudado a crecer personal y emocionalmente. Claro, siempre y cuando realice esta práctica a diario.

Si no consigo hacerlo un día, no pasa nada. No hay que culparse ni castigarse por ello. La idea es mantener el hábito, aunque a veces se falle.  

Entonces… te invito a practicar la autobservación como una forma de romper el piloto automático y llevar una vida más armoniosa. Y, en efecto, puede que cueste al principio, pero una vez te adaptas y sabes cómo funciona, no hay vuelta atrás.

Sígueme en mis redes y comparte el artículo si crees que alguien más necesita leerlo. 😊

Categorías: Sin categoría

0 Comentarios

Deja un comentario

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow by Email
LinkedIn
LinkedIn
Share
Instagram